Si te es posible, plantea a la comunidad o pon en marcha en tu propia casa una instalación de captadores térmicos para generar agua caliente sanitaria (puede aportar hasta el 70% de las necesidades de agua caliente).
Procura no dejar los grifos abiertos inútilmente y evita los goteos permanentes.
Utiliza la ducha en lugar del baño (éste último multiplica por cuatro el consumo de agua).
En los grifos se pueden colocar reductores de caudal. Los reguladores de temperatura con termostato, principalmente para la ducha, pueden ahorrar entre un 4% y un 6% de energía.
Calentar agua con gas en lugar de hacerlo con electricidad evita que cada familia emita a la atmósfera, como media, hasta media tonelada de CO2 al año.
Instala sistemas de descarga parcial de la cisterna del inodoro; puedes ahorrar hasta la mitad de agua empleada.